Nueva Vida

Aceptar a Jesús como tu Señor y salvador, no sólo te llevará al cielo, sino que te da aquí, en esta tierra, vida abundante: amor, paz, gozo, aceptación incondicional, salud y todo lo bueno que puedas pensar (y más) aún en medio de las dificultades de la vida.

« Amado Padre Celestial,

vengo a Ti en el Nombre de Jesús. Tu Palabra dice, «…al que a mí viene, yo no le echo fuera» (Juan 6:37).

Así que yo sé que no me echarás fuera. Me aceptarás, y te doy gracias por ello.

Dijiste en tu Palabra: «todo aquel que invocare El Nombre del Señor será salvo» (Romanos 10:13).

Estoy invocando Tu Nombre, así que me has salvado.

También dijiste: «si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo. Porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación» (Romanos 10:9-10).

Creo en mi corazón que Jesucristo es el Hijo De Dios. Creo que fue resucitado de los muertos para mi justificación.

Le confieso ahora como mi Señor, ya que Tu Palabra dice, «con el corazón se cree para justicia» y yo creo en mi corazón; ahora he sido hecho la justicia de Dios en Cristo (2 Corintios 5:21) y soy salvo/a.

¡Gracias Señor! »

La obra terminada de Cristo sólo puede llegar a ser real en tu vida si tomas la desición personal de aceptarlo.

¿Has recibido a Jesús como tu salvador? Te invitamos a que te pongas en contacto con nosotros.

f

WordPress